Los mandos del Alarde, con el Burgomaestre en cabeza son los encargados de llevar el Alarde a buen fin, controlar los horarios, mantener el orden y subir al monte.
Los mandos del Alarde, con el Burgomaestre en cabeza son los encargados de llevar el Alarde a buen fin, controlar los horarios, mantener el orden y subir al monte.