Por Real Orden de 1817, se dispuso que el cañón de hierro que estaba situado detrás de la Parroquia de Nuestra Señora del Juncal, se subiese al monte en recuerdo de los servicios prestados por la villa de Irún.
Por Real Orden de 1817, se dispuso que el cañón de hierro que estaba situado detrás de la Parroquia de Nuestra Señora del Juncal, se subiese al monte en recuerdo de los servicios prestados por la villa de Irún.