Antiguamente en el barrio de Arkoll existían dos compañías: por un lado, estaba la Compañía Santiago (ya extinta) y por otro la actual compañía de Arkoll; ambas se fusionaron en una sola, que ha mantenido el nombre de Arkoll hasta nuestros días. Nunca ha sido una compañía demasiado numerosa, como sucedía en la mayoría de las compañías, en gran parte debido al bajo índice de población del barrio. En algunas ocasiones podían encontrarse tan solo un tambor durante los ensayos, y 6 o 7 en el día grande.


