Por aquel entonces la Ordenanza del Alarde disponían que sí una Compañía se ausentaba un año, perdía su puesto y pasaba a situarse en último lugar durante el desfile, aún en tiempo de crisis y eso sucedió en 1939, 1940 y 1941, ya que la Compañía no consiguió soldados suficientes para poder desfilar y perdió su puesto en el desfile, pasando a ocupar la posición delante de la Batería de Artillería.


