Tras entrar a la plazoleta del Juncal, existe la costumbre de aliviar un poco la plaza y aprovechar para reponer fuerzas en los diferentes puntos de avituallamiento.
foto Jorge Lopez Lorigados

Tras entrar a la plazoleta del Juncal, existe la costumbre de aliviar un poco la plaza y aprovechar para reponer fuerzas en los diferentes puntos de avituallamiento.
foto Jorge Lopez Lorigados