El 1º de julio de 1638, Hondarribia fue cercada por tierra y mar por los ejércitos del Rey Luis XIII de Francia mandadas por su mejor militar, el Príncipe de Condé. En los primeros días del asedio, los hondarribitarras, reunidos en la Parroquia, juraron a la Virgen de Guadalupe que si lograban librarse del cerco francés, se lo agradecerían anualmente yendo en procesión a su Santuario situado en el promontorio de Olearso, llamado desde entonces «de Guadalupe».